Confiando en el Director
La Soberanía de Dios en la Práctica
"¿Alguna vez sentiste que tu vida era un caos y Dios había soltado el volante?"
Deslizá hacia el costado para avanzar
vs
La Foto vs. La Película
Nosotros vemos la Foto
Vemos el dolor de hoy, el fracaso o la decepción actual. Una imagen estática de nuestra crisis.
Dios ve la Película
Como un Director, Él ve la obra completa. Sabe que el dolor de hoy es la plataforma de bendición de mañana.
Dios no juzga tu vida por la foto actual, Él está produciendo la película de tu propósito.
El Ejemplo de José
Experimentó "armas forjadas en su contra", atravesó la injusticia y el dolor, pero nunca perdió de vista quién estaba al control.
"Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy..."
Los Frutos de Su Soberanía
Entender que Dios tiene el control absoluto debe producir en nosotros "Las 5 P":
Tocá cada una para ver qué dice la Biblia, o seguí avanzando.
1. Paz
Tranquilidad en el caos, sabiendo quién defiende cuando no puedes controlar nada.
2. Pureza
Honrar a Dios en privado, sabiendo que Sus ojos están en ti por sobre la tentación.
3. Paciencia
Aprender a esperar. El dolor y la espera son "escuelas" de Dios para formarnos.
4. Prudencia
Cuidar el corazón en el éxito. Hacer lo correcto teniendo poder y no relajarse.
5. Perdón
El paso supremo. Reconocer que Dios transforma heridas en propósitos. Perdonar a otros y a uno mismo.
Fruto 1 de 5
Paz
Tranquilidad en el caos, sabiendo quién defiende cuando no puedes controlar nada. La paz no depende de que todo esté resuelto, sino de saber quién tiene el control: lo que no podemos manejar, se lo entregamos a Él.
En la vida de José
Delante de Faraón, José no se adjudicó el mérito: "No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón" (Génesis 41:16).
"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado."
Isaías 26:3
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."
Filipenses 4:6-7
Fruto 2 de 5
Pureza
Honrar a Dios en privado, sabiendo que Sus ojos están en ti por sobre la tentación. La integridad se prueba cuando nadie mira: vivir delante de Dios nos da una razón para decir que no.
En la vida de José
Lejos de su casa y sin testigos, rechazó a la esposa de Potifar: "¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?" (Génesis 39:9).
"Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos."
Proverbios 15:3
"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios."
Mateo 5:8
Fruto 3 de 5
Paciencia
Aprender a esperar. El dolor y la espera son "escuelas" de Dios para formarnos. Dios no llega tarde: la espera no es tiempo perdido, es el taller donde forma nuestro carácter.
En la vida de José
Tenía 17 años cuando lo vendieron y 30 cuando se presentó ante Faraón (Génesis 37:2; 41:46): trece años entre el pozo y el palacio.
"Hasta la hora que se cumplió su palabra, el dicho de Jehová le probó."
Salmo 105:19 — sobre José
"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna."
Santiago 1:2-4
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."
Romanos 8:28
Fruto 4 de 5
Prudencia
Cuidar el corazón en el éxito. Hacer lo correcto teniendo poder y no relajarse. El éxito también es una prueba: con poder en las manos es cuando más hay que cuidar el corazón.
En la vida de José
Como gobernador de Egipto, guardó el trigo de los años de abundancia pensando en los de escasez (Génesis 41:46-49).
"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida."
Proverbios 4:23
"Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga."
1 Corintios 10:12
Fruto 5 de 5
Perdón
El paso supremo. Reconocer que Dios transforma heridas en propósitos. Perdonar a otros y a uno mismo. Perdonar no es negar lo que pasó: es dejar que Dios escriba el final de la historia.
En la vida de José
Frente a los hermanos que lo vendieron: "No os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros" (Génesis 45:5).
"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."
Efesios 4:32
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."
1 Juan 1:9
El Centro de la Escena
"Si sacamos a Dios de la ecuación de nuestra vida, no hay razón para tener paz, ser puros o tener paciencia."
Vuelve a poner a Dios en el centro de tu escena y descansa sabiendo que Él es el soberano absoluto.